Hoy he vuelto a ver en tv el anuncio donde el futbolista David Villa cede su imagen para ayudar a una ONG que se dedica a proyectos de integración y defiende a los niños para que no sean explotados durante su infancia.

 

Hasta aquí, todo correcto. Cualquier ayuda es poca para acabar con la lacra de la explotación infantil. El error ( bajo mi punto de vista ) proviene de la gente de Intervida, al escoger a una persona cuyo sueldo depende de la multinacional Nike.

Esta empresa ( como casi todas las que se dedican al sector textil ) tiene la mayor parte de sus fábricas en países del tercer mundo, donde sus empleados trabajan en condiciones de semi-esclavitud ( en su mayor parte niños ).

Entiendo que en este país, si un futbolista no dice algo, la mayoría de la población ni siquiera se detendría a pensar en ese tema, pero considero un terrible error de cálculo el utilizar a una persona que de manera implícita apoya el trabajo infantil, para una campaña de erradicación del mismo.

 

Menos mal que no soy community manager.